viernes, 10 de mayo de 2013

Los Jabalíes andan sueltos (M.B.)

Volver a aquella cala, una tarde más de, bueno, de algo llamado primavera, porque si que florecen los árboles, y las plantas parecen que cobran vida, pero ella, se sentía, como en otras primaveras, nostálgica, necesitada de algo, pero ¿de qué? Pregunta tonta muy tonta, le contesta la diosa de su conciencia, tú sabes perfectamente que es lo que te falta. Es cierto, le faltaba esa sonrisa, esa mirada envolvente, esa voz tranquila y sosegada, y sus abrazos.
Pero volvieron a la cala escondida, lloviendo y desapacible tarde en el exterior, pero en aquel interior ardían los deseos, las ganas de unos minutos a su lado. Ahora estaba entre sus brazos, ahora ya casi lo tenía todo.- ¿No es todo?, la diosa de su conciencia sacude la cabeza, ¿qué te falta ahora?- -Lo sabes de sobra, me falta que esté a mi lado, que pueda disfrutar su presencia, sentir sus pasos… compartir, estar juntos. Pero ella se va y por algo inesperado, algo fortuito él se queda, allí, a la espera…. No quiero irme ahora, no quiero causarte más contratiempos, no quiero que me odies por todo lo que está pasando estos días raros, pero si se lo que quiero, y sabes? Te Quiero a ti.